lunes, 18 de mayo de 2015

Nuestros Fundadores

Alexis Barquero Benavides 

Sor Jeaneth Ubeda Herrera y Sor Edith Priscila Jordán Pérez 

Humildad. Sencillez. Y. Caridad.


De Dios hemos recibido la vida, de nuestras fundadores el espíritu que inspira nuestra vocación.
Los HSLM nos sentimos bendecidos por Dios a través de nuestras fundadores Sor María Jeanneth Ubeda Herrera, Sor Edith Priscila Jordán Pérez y Alexis Barquero Benavides quienes con HUMILDAD. SENCILLEZ Y CARIDAD. Nos han dado la gracia de ser hijos de la iglesia uniéndonos en espíritu y caridad hasta hacernos una sola familia religiosa. Agradecemos a Dios por nuestros fundadores por su espíritu de lucha y tenacidad que día a día nos inspiran a seguir sus pasos en pos de Jesús por la senda de la vida consagrada siempre fieles al carisma

HUMILDAD. SENCILLEZ. Y CARIDAD.

Te invito a Ti a seguir este camino maravilloso.

Como: Entregando tu vida a Dios y al servicio de los pobres.
DONDE: Ven te invitamos a formar parte de nuestra familia religiosa HSLM recorre con nosotros la senda maravillosa de darte a Cristo en los pobres.

Y a TI: Que generosamente nos bendices con tu oración día a día o con tu apoyo material y generoso

MIL BENDICIONES.
EN ORACIÓN Y UNIÓN EN CRISTO JESÚS

El Servivio a los Pobres

El Servicio a los Pobres:




















No hay vida de fe y oración auténticas que no terminen en compromiso con el hombre. Dios al creyente, en la oración, le pregunta por los demás, por sus problemas, por sus necesidades y le apremia a que salga del caparazón de su egoísmo, se abra a ellos, se sensibilice y comprometa con sus necesidades. 


El termómetro de una buena vida de fe y oración marca siempre una elevada temperatura en amor entregado y en servicialidad.






domingo, 17 de mayo de 2015

Dos Santos que animan nuestra espiritualidad

Una misma y única pasión animó a San Vicente y Santa Luisa: 

Jesucristo y los Pobres;

Jesucristo en los Pobres y

Los Pobres en Jesucristo


San Vicente es considerado padre de los pobres y ha sido proclamado Patrón Universal de las obras caritativas cristianas. 

Santa Luisa fue proclamada por Juan XXIII, en 1960, patrona de las Obras Sociales Cristianas.





























Lo que se se percibió de San Vicente acerca de la Caridad

 He pensado muchas veces en aquel encuentro y en la emocionante lección que recibí de aquel hombre. Y vuelvo a pensar hoy ante vosotros, que, en la mayoría de los casos, llegaréis a ser sacerdotes, encargados de la más alta, de la más eminente misión que puede un hombre esperar.

Tonsurados, vestidos de negro, habiendo recibido del pontífice el supremo privilegio de absolver, iréis por los caminos de la vida. El mundo os recibirá generalmente con deferencia. Sin embargo, no le perteneceréis. Saldréis del rebaño para convertiros en su pastor. Pero el rebaño busca que el pastor lo guíe: sólo os reconocerá con esa condición.

¿Qué esperan los vuestros, qué espera el mundo de vosotros?
Que seáis sembradores de amor.

Ese mundo, esclavo de la técnica que debía liberarlo; ese mundo, que tanto tiempo ha permanecido encadenado a su egoísmo y a su odio, tiene una TERRIBLE necesidad de amar.

Y sólo vosotros poseeréis el poder de “restituir el hombre al Amor”. Su mensaje es vuestra misión. Su ley, bien lo sabéis vosotros, es exigente, tiránica... Pero su ley es toda la Ley.

“Si alguien dice: ‘Yo amo a Dios’ y no ama a su hermano, es un mentiroso”, dice san Juan. El Apóstol predilecto no se anda con rodeos... Y se explica: “¿Cómo el que no ama a su hermano, a quien ve, amará a Dios, a quien nunca ha visto?”

Y Pío XII nos enseña: “Cristo ha querido hacer de la caridad fraterna la sustancia misma de la religión”.
Con vuestra vida, con vuestra palabra, con vuestro ejemplo, seréis los promotores, los cruzados de la Caridad.
 * * *
            ¡Atención! La Caridad: no la limosna. No esa ofrenda desdeñosa que se deja caer, que se da "de arriba abajo", y que, si ofende a quien la recibe, deshonra ciertamente a quien la da. Semejante limosna es la caricatura de la Caridad.

¡Atención! La Caridad: no la solidaridad. La solidaridad es la reproducción laica de la Caridad.

Precisamente en ese sentido, nos dice San Pablo: "Aún cuando distribuyera todos mis bienes en alimento de los Pobres, si no tengo Caridad, nada soy".





¿Cuál es la Misión de la Hija e Hijo de Santa Luisa?

Familia Marillac

Estilo de vida de las Hijas e Hijos de Santa Luisa de Marillac en el Espíritu Santo

      La Hija e Hijo de Santa Luisa de Marillac aprenderá que el centro de la misión de Jesucristo y de todos los cristianos es el anuncio del reino de Dios”, que se concreta “cuando Dios vive en nosotros y nosotros llevamos a Dios al mundo.” 

La Hija e Hijo de Santa Luisa de Marillac debe vivir con un espíritu más evangélico, más eclesial y más apostólico; para presentar al mundo el rostro auténtico y vivificante de Cristo.

La espiritualidad proporciona a la persona la forma y las motivaciones por las que una persona consagrada vive los elementos esenciales de la consagración. Y vivir la humildad, la sencillez y la Caridad es ser Hija e Hijo de Santa Luisa de Marillac.

Con nuestro sí, las Hijas e Hijos de Santa Luisa de Marillac hemos respondido a la invitación que el Amor nos ha hecho a vivir del amor y para el amor. Una de las notas que han caracterizado la vida de las Hijas e Hijos de Santa Luisa de Marillac ha sido la búsqueda de una auténtica experiencia de Dios, que es como un nuevo nombre de la contemplación

Otro: Si queremos realizarnos en nuestra vida, si queremos darle pleno sentido a nuestro ser y a nuestro existir, debemos vivir intensamente y en plenitud la vocación a la que hemos sido llamados.

La Hija e Hijo de Santa Luisa de Marillac es esa mujer ese hombre, que se esfuerza cada día por realizar aquello que falta: “vende todo lo que tienes, dáselo a los pobres y tendrás un tesoro en el cielo. Luego, ven y sígueme”. (Lc 18, 22)

La Providencia sabiamente dispone la formación familiar y social de los candidatos, destinados a la vida consagrada como Hija e Hijo de Santa Luisa de Marillac

La consagración en las Hijas e Hijos de Santa Luisa de Marillac es: carismática y dinámica. Sin esperanza la Hija e Hijo de Santa Luisa de Marillac no puede entender la identidad de la vida consagrada y su quehacer en el mundo.

La Hija e Hijo de Santa Luisa de Marillac no le pide a nadie que renuncie a su propia cultura, sino que se deje penetrar del carisma, para que con la cultura que haya recibido, exprese el carisma a otro: 

Las Hijas e Hijos de Santa Luisa de Marillac no anteponen nada al amor de Cristo. La persona consagrada es aquella que pertenece al Señor.

Lo primero que debe hacer la Hija e Hijo de Santa Luisa de Marillac para recuperar su capacidad de contemplación y de asombro y así vivir más de cara a lo espiritual que a lo natural, es darse tiempos para la contemplación y la oración.

La Hija e Hijo de Santa Luisa de Marillac debe observarse la necesaria discreción en el uso de los medios de comunicación social, y se evitará lo que pueda ser nocivo para la propia vocación a las Hijas e Hijos de Santa Luisa de Marillac les corresponde una tarea específica en este campo, pues están llamados a introducir en el horizonte educativo el testimonio radical de los bienes del Reino,






¿Cuál es Espiritualidad de las Hijas e Hijos de Santa Luisa?

ESPIRITUALIDAD:



Las Hijas e Hijos de Santa Luisa de Marillac se sienten llamados. Tienen un absoluto en su vida. Alguien ha venido a su encuentro:


  • Jesucristo que pasó su vida haciendo el bien.
  • Ellos cultivan una relación personal con Él: en el silencio, la oración y el servicio que ofrecen a sus hermanos.
  • Él es la fuente de donde procede su amor, el fuego que estimula su acción y les apremia hacia los más pobres, la fuerza que dinamiza sus proyectos, el tesoro que da sentido a su vida.
  • Las Hijas e Hijos de Santa Luisa de Marillac viven en sencillez, en comunidad, compartiendo lo que son y lo que tienen, celebrando la vida y la fe. Juntos, se ayudan para ir dondequiera que las personas sufren y construir con los pobres de la tierra su propio desarrollo. Actúan con toda libertad dejando su casa, portadores de alegría y de esperanza, para ir hacia los que su libertad no es respetada. Están agradecidos de poder dar su vida a Dios sirviendo a los demás y son felices de suscitar la experiencia de Dios en su vida.
  • Convencidos por la fe de que Justicia y Paz se besan, las Hijas e Hijos de Santa Luisa de Marillac construyen, piedra a piedra, por todo el mundo, una sociedad más justa, un mundo nuevo dónde no habrá ya ni muerte, ni hambre, ni lágrimas, ni dolor… por todo el mundo.


¿Cuál es nuestro Carisma?

La Asociación Hijas e Hijos de Santa Luisa de Marillac es una Comunidad Nicaragüense fundada por Sor Marìa Jeanneth Ubeda Herrera y Sor Edith Priscila Jordàn Pèrez, Alexis Barquero Benavides.

Hemos sido llamados a servir a Jesucristo en la persona de los pobres y marginados en espíritu de humildad, sencillez y caridad. Motivados por el amor de Cristo y fortalecidos por una profunda vida de oración, vivimos en comunidad, apoyándonos en nuestra misión común de servicio.

Además de los votos de pobreza, castidad y obediencia hacemos a un voto especial de servicio de los pobres. Estos votos son “no-religiosos”, anuales y siempre renovables. La Iglesia nos reconoce como Sociedad de Vida Apostólica.