lunes, 9 de octubre de 2017

Hijos de Santa Luisa de Marillac

Somos una Sociedad de Vida Apostólica, que poseemos una espiritualidad Vicentina heredada de Santa Luisa de Marillac.

Ante todo somos una Sociedad de Vida Apostólica, que poseemos una espiritualidad Vicentina heredada de Santa Luisa de Marillac, fiel y digna compañera de San Vicente de Paúl que en su siglo marcaron una sociedad plagada de males y miserias con el sello de la CARIDAD.


Sus ejemplos fueron contundentes para animar una legión de hombres y mujeres para consagrarse a Dios en el ejercicio de la caridad.



Pasaron mas de 400 años del nacimiento de estos santos de la caridad.



Así que queremos emular a estos héroes de la caridad a seguir sus ejemplos en medio de los que más sufren y los más pobres y abandonados de este siglo y de esta sociedad en que vivimos.



Así hace mas de 21 años, nacieron la "Hijas de Santa Luisa de Marillac", en las montañas y campos de Nicaragua en respuesta a las necesidades de este siglo y sociedad en que vivimos.



Los "Hijos de Santa Luisa de Marillac", hemos nacido para complementar esta ardua labor de misionar entre los más desprotegidos de la sociedad. Nuestra casa madre y fundacional se encuentra en San Sebastián de Yalí, diócesis de Jinotega, Nicaragua.


Realizamos variados apostolados de atención directa al pobre y al que sufre. Ante todo realizamos continuas misiones rurales entre campesinos, o sea vamos a las montañas y campos alejados donde sacerdotes ni religiosos pueden llegar. También tenemos escuelas para la juventud mas necesitada, postas sanitarias, hogares de ancianos abandonados, etc. y toda obra de caridad que se presenta ante nuestro caminar.



Nuestra identidad y características del carisma



Los "Hijos de Santa Luisa de Marillac" tenemos rasgos espirituales que nos identifican como tales. Es como nuestro perfil espiritual del carisma que llevamos dentro de nuestro ser como consagrados. Son los siguientes:


1) MISIONEROS: Somos misioneros por naturaleza, pero de una forma peculiar, pues hacemos misión entre los mas pobres y alejados de Dios.


Preferimos las áreas rurales y misiones "ad gentes" y todo lugar en donde no haya quien lleve el mensaje de Dios, pero sobre todo, ir a donde nadie quiere ir, pues es ahí donde imitamos la obediencia de Jesús pues Él fue el enviado del Padre en signo claro de obediencia.



2) CONTEMPLATIVOS: Somos contemplativos de alma y corazón, pues es nuestra razón de ser y el motor que nos impulsa a realizar la caridad al prójimo con el amor de Dios.



Buscamos llevar una vida impregnada de oración personal y comunitaria. Comenzamos nuestra jornada con el oficio de laudes, meditación. Al mediodía Ángelus, sexta y letanías. Por la tarde Santo Rosario y los viernes Vía Crucis, luego las Vísperas y finalizando el día el rezo de Completas, coronando la jornada con el canto de la Salve.



Estando en casa procuramos un clima de silencio, oración y alegría. Muchas veces dejamos de contemplar en nuestras capillas o sea dejamos a Dios para ir al encuentro del pobre y seguir contemplando a Cristo en el que mas sufre. Nuestra contemplación es constante y amante.



3) MARIANOS: Somos Marianos por amor a nuestra Madre Santísima del Cielo, madre del Salvador y madre nuestra. Nuestra comunidad la honra bajo la advocación de "Nuestra Señora de Medalla Milagrosa" y la consideramos nuestra Madre, Fundadora y Maestra. Imitamos sus virtudes y su silencio en el dolor. Rezamos su rosarios y sus 7 dolores. Usamos un habito de color azul en su honor y propagamos la devoción a la "Medalla Milagrosa". Somos Marianos de corazón!.



4) EUCARÍSTICOS: La Eucaristía es el culmen de la vida del "Hijo de Santa Luisa de Marillac". Comenzamos nuestra oración al despuntar el alba con una hora de Adoración Eucarística todos los días de nuestras vidas. Los primeros jueves y viernes de cada mes realizamos la Exposición solemne del Santísimo Sacramento y rogamos por el Papa, la Iglesia, nuestros obispos y la santidad de los consagrados. Participamos diariamente 


de la Santa Misa con devoción y amor, buscando en ella las fuerzas motoras para nuestro apostolado.



Cada miembro busca un tiempo personal para realizar la visita al Santísimo Sacramento y una vez al mes realizamos una adoración nocturna.


5) MISERICORDIOSOS: Participamos en la misión universal de la iglesia, con una misión especial pedida por el Señor Jesús Rey de la Divina Misericordia a su secretaría Santa Faustina Apóstol de la Misericordia Divina, que es la de propagar por todo el mundo la fragancia de la Divina Misericordia, mediante la extensión de la devoción a su Divina Misericordia, esta devoción manifestada de modo concreto en obras de misericordia. Proclamar y vivir la misericordia divina de Cristo. C.C. 577-578. 

Pues bien esta es la esencia de nuestro ser y carisma fundacional.



Actualmente estamos experimentando su servicio como Hijos de Santa Luisa de Marillac en la obra de Fundación de Amor, en la Rita de Pococí, Limón, Costa Rica, ya que esta es una obra propia del carisma.


Querido joven te invito a formar parte de nuestra familia religiosa, a vivir una aventura de amor con Dios y en querer transformar al mundo con amor.





No todo está perdido pues estamos nosotros para cambiar al mundo....¿qué te parece si te quieres unir a nosotros/as? pues te invitamos a formar parte de nuestra comunidad...¡así que te esperamos!.....¡no lo dudes!!!!


INFORMACIÓN:

"Hijas de Santa Luisa de Marillac"(Rama Femenina)
Responsable: Sor María Jeaneth Ubeda Herrera. Fundadora HSLM
E-Mali: s-jeanethubeda@hotmail.com
facebook/hijasdesantaluisademarillac


"Hijos de Santa Luisa de Marillac" (Rama Masculina)
Responsables: Hno.Alexis Barquero Benavides HSLM

E-mail: hijosdesantaluisademarillac@gmail.com
facebook/HijosdeSantaLuisadeMarillac
whtasapp: +50687803474 

http://www.actiweb.es/fundamorhslm/




miércoles, 27 de mayo de 2015

¿Cómo vivir el Espíritu de nuestra Asociación Hijos e Hijas de Santa Luisa de Marillac?

  

          a)      Humildad
Servir a los pobres con humildad es, en primer lugar, escucharlos, desde la gratuidad, antes de buscar la manera de resolver sus problemas. Ponerse a su servicio exige un esfuerzo de atención para entrar en lo que constituye su universo, abriéndonos ante todo al misterio de la persona, intentando comprender sus sufrimientos y sus alegrías. Esto supone por nuestra parte una actitud de discreción y de modestia. La humildad nos ayuda a ir más allá de lo humano o de lo psicológico para entrar en el terreno del amor. Nos hace descubrir cosas nuevas, pero nos ayuda a dirigir una mirada nueva hacia los pobres. Nos hace estar atentos a la vida de los pobres, a sus aspiraciones, a sus expectativas profundas, pero nos lleva también a meditar en su vida para captar su punto de vista. La humildad nos lleva a creer que los pobres son portadores de un pensamiento único, que no sospechábamos, y del que podemos sacar provecho. La humildad nos ayuda también a tener la capacidad de reconocer que cada situación debe abordarse a partir de ella misma y no de la nuestra. Impregnados de este espíritu de humildad, nuestras actitudes y nuestras palabras son menos suficientes y menos seguras de tener siempre razón. Dominamos más nuestros reflejos de poder y de afirmación de nosotros mismos, lo que hace que evitemos tomarnos como punto de referencia y hacer comparaciones hirientes.
La humildad es, ante todo, un acto de Fe en Cristo, especialmente en su Encarnación Redentora. Esta Fe que no consiste solamente en expresar la grandeza de todo hombre, sino que invita también a penetrar, a ver más allá de cada rostro, para descubrir en él el icono de Cristo.

       b)      La Sencillez
La sencillez es la búsqueda de Dios y de su gloria en todo lo que hacemos. La sencillez nos ayuda a tener un comportamiento lo más verdadero posible y a crear relaciones claras, sin ambigüedad y sin dar lugar a sospechar otra cosa más que lo que aparece. La sencillez nos ayuda a evitar toda ambigüedad en nuestra manera de hablar, en nuestra forma de ser, evitando así llamar la atención en uno u otro sentido. Con un corazón sencillo, sin cálculos ni complicaciones, sin buscarnos a nosotros mismos. Cuando caminamos con rectitud, no tenemos constantemente en nuestra boca la contestación o la crítica negativa o amarga. Nuestra cualidad de siervos de los pobres exige esta sencillez en todas las cosas y especialmente en nuestro estilo de vida, si queremos ser comprendidos por ellos.

         c)    La Caridad
La especificidad de nuestra espiritualidad es hacer del servicio a los pobres un acto de Caridad. La Caridad nos hace participar del sentimiento más profundo del Corazón de Dios, de su misericordia y su fidelidad para con el hombre. Nuestros gestos en el servicio a los pobres no tienen sentido más que si los hacemos por amor y con amor. No se trata tanto de realizar acciones como de hacerlas «en caridad» (S.V. 15.10.1641 – Sig. IX, p. 64). Nuestros gestos, ya sea en el campo de la enseñanza, de la educación o de la asistencia sanitaria y social, están llamados a ser manifestaciones de caridad, es decir, nacidos del Amor de Dios. No deben reducirse a gestos puramente profesionales. Nuestros gestos, ya sea en el terreno de la enseñanza, de la educación o de la atención sanitaria y social, están llamados a ser gestos de caridad, es decir, que proceden del Amor de Dios. No deben reducirse a gestos puramente profesionales, aunque tienen que adaptarse a las normas profesionales y administrativas que los rigen y realizarse con la competencia necesaria. Por la caridad, nos hacemos solidarios de los pobres hasta el punto de aceptar que nuestra vida sea por ello cambiada.
Al vivir nuestra espiritualidad respondemos al reto de optar por un espíritu de servicio que exprese la Ternura de Dios para con los Pobres.


Santa Luisa presenta este espíritu de servicio a través de las cualidades que pide para servir a los pobres:

El «respeto» y la «devoción» nos revelan un espíritu de humildad
 «viendo siempre a Dios en ellos» (SL., Corr. y Escr. C. 435)

La «cordialidad», que expresa la sencillez del corazón,

La «compasión» y la «dulzura» manifiestan la caridad.


Hacemos votos de Pobreza, Obediencia y Castidad para poder vivir nuestro Cuarto Voto que es el Servicio de los Pobres: El voto que hacemos de servir corporal y espiritualmente a los Pobres, exige el don de nuestra persona y de nuestro tiempo. Pero el servicio a los Pobres no se limita únicamente al servicio a la persona en dificultad, sino que tiene también en cuenta su entorno y a las otras personas con las que estamos llamados a colaborar. El Espíritu Santo nos impulsa hoy, más que nunca, a compartir con los laicos nuestra espiritualidad, a fin de trabajar juntos con miras a un mejor servicio. Esta ayuda mutua en el servicio, esta colaboración no responde a una estrategia práctica como resultado de una disminución de los miembros de la Comunidad. Se trata de un componente esencial de nuestra vocación.

Vivimos nuestra espiritualidad de servicio favoreciendo al máximo la colaboración con los laicos en nuestras propias obras apostólicas. Esta colaboración con ellos amplía el campo de nuestra misión, transforma nuestra manera de servir a los pobres y enriquece también lo que hacemos y vivimos.
Nuestro servicio nos llama también a colaborar más estrechamente con instituciones, organizaciones y actividades que no están bajo la tutela de la Comunidad. Esta colaboración es un lugar privilegiado para vivir nuestra espiritualidad de Hijos e Hijas de Santa Luisa de Marillac en complementariedad con otras personas.

Al vivir nuestra espiritualidad, respondemos al reto de poner en común nuestras riquezas respectivas, para promover la dignidad de los Pobres.

lunes, 25 de mayo de 2015

¿Dónde Estamos?





Actualmente estamos experimentando su servicio como Hijos de Santa Luisa de Marillac en la obra de Fundación de Amor, en la Rita de Pococí, Limón, Costa Rica, ya que esta es una obra propia del carisma.


El pasado 8 de febrero del 2018, estamos prestando nuestro de servicio de amor y caridad en el Hogar de Ancianos Santa Eduviges, en la Parroquia Santo Tomas Apóstol de Corinto, Diócesis de León Nicaragua. 

Querido joven te invito a formar parte de nuestra familia religiosa, a vivir una aventura de amor con Dios y en querer transformar al mundo con amor.

No todo está perdido pues estamos nosotros para cambiar al mundo....¿qué te parece si te quieres unir a nosotros/as? pues te invitamos a formar parte de nuestra comunidad...¡así que te esperamos!.....¡no lo dudes!!!!
INFORMACIÓN:

"Hijas de Santa Luisa de Marillac"(Rama Femenina)
Responsable: Sor María Jeaneth Ubeda Herrera. Fundadora HSLM
E-Mali: s-jeanethubeda@hotmail.com
facebook/hijasdesantaluisademarillac


"Hijos de Santa Luisa de Marillac" (Rama Masculina)
Responsables: Hno.Alexis Barquero Benavides HSLM
Hno Jorge Perez Carranza HSLM
E-mail: hijosdesantaluisademarillac@gmail.com
facebook/HijosdeSantaLuisadeMarillac
whtasapp: +50687803474

http://www.actiweb.es/fundamorhslm/




domingo, 24 de mayo de 2015

¿Quiénes son nuestras Fundadoras?

Las Hijas de Santa Luisa de Marillac en el Espíritu Santo son una Sociedad de Vida Apostólica fundada por Sor María Jeanet Úbeda Herrera y Sor Edith Priscila Jordán Pérez en 1992, en la Diócesis de Jinotega (Nicaragua). Ambas, siendo Hijas de la Caridad, sienten la necesidad de dar respuestas concretas a las necesidades de sus hermanos nicaragüenses más necesitados, especialmente en las regiones de conflictos y en el área campesina.


Así mismo inspiradas por el Espíritu Santo y viendo la necesidad de fortalecer el trabajo ya iniciado desde hace 23 años, al servicio de los pobres, en el 2015, inician el proyecto de la Fundación de la Rama Masculina Hijos de Santa Luisa de Marillac en el Espíritu Santo, quienes hoy ejercen su apostolado en las Instalaciones de la Fundación Ángel de Amor, en la comunidad de la Rita de Pococí, Limón Costa Rica, ya que el mismo es parte de la Misión para la cual nace la Sociedad de Vida Apostólica. Hijas e Hijos de Santa Luisa de Marillac en el Espíritu Santo.

      

Sor Marìa Jeaneth Ubeda Herrera



Sor Edith Priscila Jordán Pérez  

lunes, 18 de mayo de 2015

Nuestras Fundadoras


Humildad. Sencillez. Y. Caridad.


De Dios hemos recibido la vida, de nuestras fundadoras el espíritu que inspira nuestra vocación.
Los HSLM nos sentimos bendecidos por Dios a través de nuestras fundadoras Sor María Jeanneth Ubeda Herrera y Sor Edith Priscila Jordán Pérez quienes con HUMILDAD. SENCILLEZ Y CARIDAD. Nos han dado la gracia de ser hijos de la iglesia uniéndonos en espíritu y caridad hasta hacernos una sola familia religiosa. Agradecemos a Dios por nuestras fundadoras por su espíritu de lucha y tenacidad que día a día nos inspiran a seguir sus pasos en pos de Jesús por la senda de la vida consagrada siempre fieles al carisma

HUMILDAD. SENCILLEZ. Y CARIDAD.

Te invito a Ti a seguir este camino maravilloso.

Como: Entregando tu vida a Dios y al servicio de los pobres.
DONDE: Ven te invitamos a formar parte de nuestra familia religiosa HSLM recorre con nosotros la senda maravillosa de darte a Cristo en los pobres.

Y a TI: Que generosamente nos bendices con tu oración día a día o con tu apoyo material y generoso

MIL BENDICIONES.
EN ORACION Y UNIÓN EN CRISTO JESUS

HSLM.

El Servivio a los Pobres

El Servicio a los Pobres:



















No hay vida de fe y oración auténticas que no terminen en compromiso con el hombre. Dios al creyente, en la oración, le pregunta por los demás, por sus problemas, por sus necesidades y le apremia a que salga del caparazón de su egoísmo, se abra a ellos, se sensibilice y comprometa con sus necesidades. 


El termómetro de una buena vida de fe y oración marca siempre una elevada temperatura en amor entregado y en servicialidad.